Bombardeo de poemas, un proyecto del colectivo Casagrande

También las palabras caen al suelo, 
como pájaros repentinamente enloquecidos 
por sus propios movimientos, 
como objetos que pierden de pronto su equilibrio, 
como hombres que tropiezan sin que existan obstáculos, 
como muñecos enajenados por su rigidez. 

Entonces, desde el suelo, 
las propias palabras construyen una escala, 
para ascender de nuevo al discurso del hombre, 
a su balbuceo 
o a su frase final.

Roberto Juarroz

En ese doble gesto del que alza sus ojos al cielo, para allí, en las alturas, reconocerse y descender hasta su propio abismo; en el encuentro imprevisto de dos seres que de pronto, sin querer, sostienen la mirada y son sorprendidos por su propia imagen reflejada en los ojos del otro; en el anhelo que callan las palabras escritas y arrojadas en una botella al mar de algún día llegar a la otra orilla, “a la playa del corazón”, en palabras de Celan: en ese espacio posible se sitúa el proyecto del Bombardeo de poemas que el colectivo Casagrande nos regala.

Ya son siete los cielos de diferentes ciudades que estos cuatro chilenos han sobrevolado para bombardear poemas: Santiago de Chile en 2001, Dubrovnik en 2002, Guernica, también en 2002, Varsovia en 2009, Berlín en 2010, Londres en 2012, y el año pasado, 2018, en Madrid.

“La performance consiste en lanzar cien mil poemas impresos en marcadores desde un helicóptero sobre ciudades bombardeadas durante enfrentamientos militares en el pasado. Los marcadores se publican en el crepúsculo y se imprimen en dos idiomas, escritos tanto por poetas chilenos como nativos del lugar en que se hace el bombardeo. Esta acción tiene un valor simbólico que sirve para crear una imagen alternativa del pasado. La lluvia de poemas se propone como un gesto de remembranza en el presente, pero también como una metáfora de la supervivencia (de las ciudades y los pueblos). Respeta tanto a las víctimas de la experiencia traumática de un bombardeo aéreo, como las cuestiones éticas detrás del contexto de la guerra en la que se toma la decisión de desplegar tales armas. Estas propuestas se hacen dentro del contexto de un evento simbólico que puede abrir un nuevo espacio discursivo, uno que va más allá de los discursos familiares sobre el recuerdo de eventos pasados. El proyecto crea un debate entre ciudades, prácticas artísticas y textos que orientan los recuerdos de conflictos hacia un futuro diferente. Como sostuvo Freud, ‘podemos descansar en la seguridad de que todo lo que contribuya al desarrollo cultural también está trabajando contra la guerra'”. (en web de Casagrande)

El último bombardeo, realizado en Madrid, cuenta con la publicación de un libro que reúne todos los poemas lanzados el 31 de mayo de 208 sobre la Plaza Mayor. La presentación de la publicación se llevará a cabo este viernes 29 de marzo, en el Salón de Reinos de la Casa de la Panadería en la misma Plaza Mayor en Madrid.

En la página  web de Casagrande, podrás encontrar más información sobre este proyecto y otros, así como acerca de la historia del colectivo. Y, si te perdiste el bombardeo o quieres revivirlo, aquí te dejamos el video.

 

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